jueves, 6 de diciembre de 2012

Ser religioso te ayuda a ahorrar.


A veces me sorprendo escondiéndome dinero a mi misma. Intento dejar la mente en blanco por unos segundos y, si el resultado es óptimo, para cuando vuelvo en mí no tengo conciencia de lo acontecido. Es una técnica que, a base de entrenarla, va sumando efectividad; no obstante requiere muchos años de experiencia.
He perdido varias tarjetas de crédito así, aunque ahora he descubierto que empleo menos energía en olvidar la contraseña.

Así es, me hago trampas para ahorrar.

Pero últimamente, con las vacas flacas mugiendo de hambre en mi oreja, ando bastante avispada (o avacada) con el tema monetario y estos truquillos ya no me funcionan, -o al menos con el dinero que tengo en casa, ya que he perdido la tarjeta otra vez.-

Y aquí llega lo peor:
Tengo una lista de morosos con mi nombre.

Me explico: 
Tengo dos “huchas”, una es la de ahorrar y otra la de gastar -si lees “huchas” es porque no guardo el dinero en algo tan obvio como tal, no me gustan las obviedades.-
En la de ahorrar, guardo el dinero para utilizarlo como colchón económico. Esto implica no gastarse el dinero en caprichos pasajeros, como comprar ropa, sino en reservarlo para un evento especial, como un regalo especial o un viaje.
La otra “hucha”, la de gastar, si que abarca ciertos antojos, pero en estos momentos está en números rojos.

Entonces yo, que soy o muy picarona o muy retraca (derechos de la palabra “retraca” cedidos por Rubén Maldonado) hago lo siguiente:
Sustraigo dinero de mi “hucha” de ahorrar y me escribo una nota a mi misma, que introduzco en la “hucha” de gastar. Una nota del estilo de <<Me debo 50 €>>.

Por supuesto, económicamente esto es un estrepitoso fracaso. Nunca me devuelvo el dinero, supongo que no me impongo tanto a mí misma como para hacerlo. Soy morosa de mi misma y, aunque no soy para nada agarrada, me escribo notas así para alborotar mi conciencia. Un poco ridículo, ¿Verdad? Pues hace años funcionaba.

Y es que cuando aún era una niña, mi abuela, que vivía conmigo y era muy creyente, me llenaba la habitación de vírgenes: Estampitas, estatuillas, figurines…
Yo iba a un colegio de curas, pero por si no fuera suficiente, ella se encargaba de inculcarme todos sus valores religiosos como podía. 
Por entonces yo era joven e inocente, pero ya recibía propinas. Y es que desde pequeña una tiene sus gastos y necesita dinero, bien sea para chuches o para cromos. Así que por entonces, que ya tenía dos huchas, nombré a la de ahorrar “hucha de la virgen María”. Y cuando sacaba dinero injustificado de ahí escribía “María, te debo 100 pesetas”.

Os aseguro que no había huevos a no devolvérselas.



lunes, 29 de octubre de 2012

Fábula del toxicómano y el ratoncito Pérez

"A diente regalado no le mires el caballo", dijo el toxicómano mientras extendía el brazo en el que portaba su incisivo negruzco.

Entonces el ratoncito Pérez le escupió en la cara, se giró y desapareció. No quiso guardar su diente, ni mucho menos regalarle nada a cambio. Tenía demasiados prejuicios como para comprender que no todo el mundo tiene un empleo, una ratita presumida y una rodaja de queso que llevarse a la boca.

Al menos eso es lo que me explicó el toxicómano cuando vi al ratón enjaulado, tal vez para justificar por qué había condenado al roedor a girar por una rueda hasta el fin de sus días.

A diente regalado, no le mires el caballo

domingo, 23 de septiembre de 2012

Con lo que tú y yo hemos sido


Hoy me sabe la boca a todas las despedidas del mundo.

Diría que es mi último día en la tierra pero, aún en esta coordenada de la vida, recelo del camino fácil.

No sé si es justo ni si se veía venir, pero eso no es algo que me importe.

Estoy tan de vuelta de todo, que el nudo que enredaba la boca de mi estómago ha ido enmarañándose más y más. Trémula espero. Se hace tan difícil respirar sin sufrir…

Hoy ha llovido pero no ha salido el arco iris,
y no dejo de repetirme: “Con lo que tú y yo hemos sido…”

Me siento ausente y vulnerable. Como un gorrión a pie de asfalto. Como la nota desafinada de una melodía mediocre. Como una habitación vacía, sin más compañía que el polvo, que va velándola más y más hasta hacerla desaparecer del mundo de lo tangible.

No sé si comienza en mi pecho o si es allí donde culmina después de recorrerme. La agonía es un orgasmo triste y eterno.

Podría tratar de tranquilizarme. Podría hacer todo lo posible por evadirme, podría incluso animarme momentáneamente… Pero lo único que deseo es abusar de este momento hasta que el dolor se desgaste.

Y apago el teléfono...
No estoy para nada más.



domingo, 5 de agosto de 2012

Dubên, el Niño Grano


Ésta es la historia de un rebelde varón de corta edad a quien, antes de su altercado con el azar, todo el mundo llamaba Dubên.

El niño no pasaba un solo día sin cometer alguna trastada, y sus progenitores estaban más que hartos de sus travesuras:

- ¡Dubên, recoge los telares!
- ¡Dubên, a tu cuarto! 
- ¡Dubên! ¡Dubên! ¡Dubêêêêên!

Pese a las regañinas, no había manera de enderezar al chiquillo. Llegado el buen tiempo y con el propósito de evitarse disgustos, los padres del joven tomaron la determinación de castigarle sin salir, cerrando con llave la verja exterior de la finca en la que vivían.


Una calurosa tarde de estío el pequeño volvió a hacer de las suyas, esta vez en el jardín. Había estado jugando al fútbol él solo, ya que estaba aislado en el perímetro del inmueble. Como portería tomó las dos grandes tomateras que su padre cuidaba con tanto ahínco, con tan mala suerte que, al final de la jornada, las zabarceras temblaban desnudas mientras que los tomates, arrugados por los golpes, tragaban la tierra del huerto.

Cuando Dubên llamó al timbre para recogerse, su padre, que se olía una nueva fechoría, observó por la cristalera del hall. Pese a que ya había anochecido, pudo divisar el desastre. Borracho de ira, se negó a abrirle la puerta, obligando a su hijo a pasar la noche en el jardín.

Dubên murmuraba blasfemias mientras pataleaba. Finalmente, ante el aburrimiento, se tumbó sobre unos helechos y miró las estrellas. Por un momento olvidó todo lo sucedido y sintió una paz muy profunda.



Los pájaros parecían piar cada vez más fuerte y los rayos del sol actuaban como dos pinzas expertas en abrir los párpados móviles. El joven se sorprendió rascándose el brazo antes de tomar consciencia de que había pasado la noche en el jardín y por fin había despertado. Observó el foco del picor y se sobresaltó. Para cerciorarse de que lo que veía no era ficción, comparó sus extremidades: en efecto, su brazo izquierdo se había inflado ampulosamente, y la sensación de prurito se entremezclaba con un dolor agudo.

Dubên se rascaba una y otra vez, y la hinchazón iba tomando forma de zepelín. La fricción de sus uñas contra su brazo tenía el mismo efecto que una bomba de aire en contacto con la boquilla de un balón de playa. La protuberancia engordaba a la velocidad de la luz, y su dueño no hacía nada por remediarlo. Terminado el castigo, Dubên había pasado a ser un bulto enorme y rojizo. Los demás niños le apodaron Niño Grano. Le trataban como si estuviera infectado, se burlaban de él a sus espaldas y huían cuando estaba presente. La autoestima del chaval, que ya estaba muy baja a causa de la extraña enfermedad, terminó de decaer.



A pesar de haber sido indultado por sus predecesores, ya casi no salía de casa. Hasta que un día apareció la bonita Tracy curioseando por la verja del jardín, y lo vio tan infladito que se acordó de su perrita embarazada. Tracy le pidió que saliera a jugar. Entonces él, feliz por haber encontrado a alguien que no mostraba síntomas de asco ante su presencia, salió a la calle. Tracy corrió a abrazar a Niño Grano tal y como hacía con su perra, y entonces… Lo esplotó.

Dubên murió. Pero acto seguido, el pus se filtró por la piel de la niña y el chiquillo se reencarnó en una parte de Tracy, quien fue inflándose hasta convertirse en la nueva Niña Grano. Ella, asustada y vanidosa, no podía permitirse vivir con aquello en el cuerpo. Sin pensarlo, trató de explotarse la magistral abolladura. Lo consiguió, pero en el momento en el que la viscosa secreción comenzó a supurar por el forúnculo, los Dubênes se multiplicaron por todo su cuerpo, convirtiéndola en una verdadera repugnancia de mujer.



Y esta es la razón por la que no hay que explotarse las espinillas. La maldición de Dubên está presente en cada poro de tu piel, y no dudará en transformarte en el próximo Niño Grano si te excedes con tus travesuras.

***

FIN

miércoles, 18 de julio de 2012

Con dos pezones

Toda la sala observa mi cuerpo desnudo. Algunas me señalan y se carcajean, las de un grupito lanzan extraños improperios, otras se limitan a mirar estupefactas.

¿Sabéis cuál es esa embarazosa pesadilla en la que te encuentras desnuda y rodeada de un montón de gente? Pues en este caso no se trata de un mal sueño.

Vergüenza, humillación, parálisis...
- ¿Os habéis fijado en sus tetas...?
- Eso son... ¿Pezones?
- Oh Dios, ¡Encima tiene dos!


Sus comentarios me desconciertan aún más. Bajo tímidamente la mirada hacia mi pecho... Sigo desnuda pero, salvo por eso, todo parece estar en orden.

Paris Hilton se hace hueco entre la muchedumbre. Me mira indignada, pero solo con su ojo bueno. El otro siempre mira a Cuenca.
- Parece que alguien no ha leído las bases para ingresar en mi reallity show. Quedas descalificada. Y si buscas mi opinión, eres patética.


El plató se llena de maliciosas risotadas. Estoy perpleja y no entiendo nada... En estos momentos solo trato de recoger mi ropa y escabullirme cuanto antes.

Uno/a de los participantes del casting, el travesti, me susurra cuando paso por su lado:
- Yo soy un hombre, pero tú... Tú eres siniestra. ¿Cómo se te ocurre presentarte al BFF de Paris sin ser una Barbie?

¡...Era eso!
 Ahora entiendo todo. Las Barbies... Las Barbies no tienen pezones.



¿Cómo no he caído antes? ¡Qué idiota he sido al pensar que era una más...! 
Yo solo soy una fake adoptada, una Nancy de marcadillo, un extraño ser de carne y hueso entre tantos cerebros de plástico. Una Barbietúrica Bizarra sin pedigrí.


Necesito doblar mi medicación. ¡Urgente! Un buen chute de barbitúricos vía intravenosa...
No, no será suficiente...
Estoy pensando cometer una locura...

Voy a resetearme.

viernes, 6 de julio de 2012

Barbietúrica en el show de Paris Hilton

¡Estoy super, mega, giga, tera ilusionada!
Ufff, es todo tan genial que no me lo creo. I go to call my best friend right now!
- ¿Está Ansiolítica?
- ¡Barbietúrica!
- Ansio tía, necesito que me vengas a buscar con el coche en media hora. No te lo vas a creer. Muy fuerte...
- Ok, ahora voy, pero... Tell me, please!

La Ansio está que se come las uñas postizas de la envidia. Y no es para menos...
¡Voy a conocer a Paris Hilton!

Paris es para mi un modelo a seguir... Y de hecho la sigo en todo: En Facebook, Twitter, Tuenti, Likedin, Google +, Vimeo, Youtube, MySpace... Además, redacto diariamente los contenidos de sus páginas de fans con toda la información que extraigo de la Cuore y de su Official Website.
*** I <3 PARIS ***

Ya se ve desde la ventana el escarabajo amarillo Power Ranger de la Ansio. Se le reconoce desde lejos porque está tuneado con pegatinas de flores, es tan vintage... Me encantan los coches retro. Cuando me saque el carnet me compraré un Rolls Royce con tapizado de cebra, tope sexy.
Bueno, me bajo, que a la pobre siempre le hago esperar. ¡Ahora sigo escribiendo y os cuento con mayor detenimiento!

Barbietúrica desde Android:
Ya estoy en el coche de ésta. ¡Qué nervios! Resulta que hace meses le envié un correo a Paris Hilton y varios mensajes privados a todas las redes sociales donde la tengo agregada. ¡Y por fin me ha respondido! Me ha dicho que, si realmente estoy interesada en participar en su reallity show, acuda hoy al casting a las 19:00 horas. ¡Allá voy! Ya hemos llegado, ahora os sigo contado.


Mansión PH
Beverly Hills

¡Me acaba de dar dos besos! Su casa es increíble, todo muy Hello Kitty. Y tiene un chihuahua divinísimo.
Comienza el casting... ¡Deseadme suerte!
Paris está hablando.

- Bienvenidas a mi mansión, Barbies. Una de vosotras será my Best Friend Forever al finalizar la temporada. Pero, como sois casi quinientas participantes, tengo que seleccionar... La primera prueba será algo que todas las chicas hacemos en la toilette.

Ay mi madre, ¿Qué será? En el baño... Espero que no sea nada de hacer caca, desde que me quité los Activia de la dieta estoy mazo estreñida. La travesti de mi derecha me está contagiando su risa nerviosa... ¡Ji ji ji ji, como me sudan las manos! Presiento que este es el principio de un gran cambio en mi vida.

- Come on, girls... ¡A comparar tetas!

¿Qué? ¿La prueba del casting es comprar tetas? ¡Yo la primera!
¡Quita travesti! ¡Y tú oxigenada, no me empujes!
Blusa fuera, Wonderbrá off. 




 Pero... ¿Qué pasa? ¿Por qué todas me miran así? No entiendo nada...

domingo, 10 de junio de 2012

Barbietúrica en la consulta del Dr. House

- ¡No puede ser! -me dije a mi misma en cuanto oí el latigazo del látex.-
- Tenemos que solucionar esto cuanto antes. Iremos a un médico, pero no a un médico cualquiera... Iremos al Dr. House. Así mi caso saldrá en televisión y tendré más posibilidades de participar en el reallity 'My New BFF (Best Friend Forever)' de mi adorada Paris Hilton.

Y allí que fuimos. Había al menos siete personas en la sala de espera, entre ellos una embarazada, un anciano que no dejaba de rascarse la entrepierna y una niña de unos tres años que vomitaba como una posesa. Pero como yo soy una diva, entré a la consulta del tirón.

El Dr. House estaba tumbado en la camilla jugando con su PDA. Alzó la vista y me preguntó
- Señorita... ¿Nadie le ha enseñado a llamar antes de abrir la puerta?
Entonces le expliqué lo sucedido y el por qué de mi urgencia. Sucedió así:


House clavó sus pupilas color jeans desteñidos del Bershka en mi vibrator de última generación, que corre, salta, vuela y dice 'I love you' cuando lo achuchas.

Entonces llamó a una tal Doctora Jennifer Morrison, la despidió delante de mis narices y acto seguido trató de convencerme para que firmase un contrato de trabajo. Pero aún no sé si aceptarlo o no, tengo que pensármelo muy bien porque, ahora que he salido en TV, quiero estar disponible por si Paris me pidiera que participe en su show.

¡Por favor, qué hago!
¿Firmo o no firmo?


viernes, 8 de junio de 2012

ESTOFADO DE ESTAFAS

Como lo prometido no es deuda -es promesa- dedico esta entrada a mi último corto:

ESTOFADO DE ESTAFAS.



Espero sin duda que lo disfrutéis, aunque necesitéis verlo más de una vez para rescatar todo su significado.
Adjunto la ficha técica de la obra:


- FICHA TÉCNICA -

Cortometraje de ficción / animación / videoarte - videopoema
FECHA DE FINALIZACIÓN: Jueves 7 de juio de 2012
DURACIÓN: 00:03:17

DIRECCIÓN / GUIÓN / PRODUCCIÓN / EDICIÓN y otras muchas cosas acabadas en 'ÓN':
Marta Velasco Zurro

ACTRIZ PROTAGONISTA:
Iso Aira Alonso

ACTOR EXTREMIDADES:
Rubén Maldonado Iglesias

BSO:
1. d-alternative - schiza
2. Stefano mocini - requiem part 3

POEMA Y VOZ:
Marta Velasco Zurro
Todos los derechos reservados a 
IDAS DE OLLA PRODUCCIONES

AGRADECIMIENTOS A:
Marisa Alonso y Rufino Aira por prestar su casa para la grabación y, sobre todo, por su explosiva olla naranja.

jueves, 31 de mayo de 2012

Preview ESTOFADO DE ESTAFAS

Presento el adelanto de mi nuevo cortometraje, ESTOFADO DE ESTAFAS.



Por fin un trabajo libre y, sobre todo, muy yo.
Se trata de un videopoema metafórico y muy visual, que hace un recorrido por todo el cuerpo y cada uno de los sentidos.

También contiene numerosas frases hechas y juegos de palabras, siendo estas el hilo conductor del audio.
Las luces y sombras han sido especialmente cuidadas.

Ha sido editado con Sony Vegas y marca la diferencia a partir técnicas de producción como el stop motion y de postproducción como After Effects. La temática, aparentemente surrealista, tiene un transfondo de carácter social que espero no sea muy complicado de rescatar.

De momento tendrá que valeros con la presentación, pero dentro de una semana estará disponible.

Gracias a todos los que lo han hecho posible :)

lunes, 21 de mayo de 2012

Tal y como suenan las sonrisas

Estoy buscando el modo de salvarte, pero no quiero que nadie se entere.
Quisiera ayudarte sin que nadie lo sepa, ni tan siquiera tú; que tu situación fluctúe en un silencio limpio y perfecto, y no necesites nada más para sentirte acompañado.
Porque el silencio no es soledad, sino pureza y limpieza de espíritu.

Las palabras nos contaminan. Con las palabra se miente, pero con los hechos no. Por ello quisiera ayudarte sin emitir ni una sola palabra, y solo moveré la boca para sonreírte cuando lo hayas logrado, y solo podrás escuchar el sonido de esa sonrisa cuando llegue el momento, ese sonido suave y casi imperceptible de un suspiro atravesando unos labios que se curvan
Y de ese modo, aunque te empuje en el camino a la felicidad, el mérito solo será tuyo;
depende de ti.

Déjate ayudar y no me digas nada, yo tampoco lo haré -no será necesario-
Pero aunque ni una sola sílaba corte el aire... Acuérdate de escuchar.

viernes, 11 de mayo de 2012

Supongo y Supón: Un mango y un limón

Supongo que no.
Supongo que no estoy inspirada.
Supongo que no me siento especialmente lúcida.
Supongo que no quiero hablar de un tema en concreto
y supongo también que este texto no va dirigido a ti -al menos no de una forma directa-.

Pero ahora, te toca suponer a ti.
Supón que sí.
Supón que has llegado hasta aquí leyendo.
Supón que esperas que tu lectura merezca la pena.
Supón que deseas algún tipo de referencia hacia tu persona
y supón también que deseas un final que no te deje indiferente.

Adelante.

Érase una vez, o dos, o tres...
Un par de amiguitos: Supongo y Supón.
Supongo era un exótico mango, y Supón un picaresco y acidillo limón.
Supongo tocaba el bongo, y Supón tocaba el trombón.
Se conocieron en una cesta de frutas y formaron un grupo de jazz-percusión.

Supongo y Supón eran la alegría de la huerta: Legumbres y hortalizas zarandeaban sus cuerpos todas las noches de concierto, y al finalizar la velada, se lanzaban como locas al escenario. Y es que cuenta la leyenda popular, que cuando los humanos consideran horrenda una actuación, hacen todo lo posible para que el artista reciba una lluvia de tomates y demás hortalizas; pero en la cultura vegetal, es conocido por todos que el lanzamiento de estos hijos de la tierra es la mayor demostración de gratitud que tiene el público.

Pese al éxito del dúo, sucedió que un día Supongo se empezó a cansar de que Supón siempre supusiera que sí, y a su vez Supón se cansó de que Supongo siempre supusiera que no. Y cuando uno tocaba trombón, el otro se negaba a tocar el bongo; Y cuando el bongo estaba sonando, el limón se tapaba los oídos con sus pepitas.

Las hortalizas y las legumbres, cansadas de la falta de compenetración de los componentes del grupo y de las consecuentes deficiencias acústicas originadas, se anclaron a la tierra como estatuas y les abuchearon en silencio desde allí, esperando que, ante su pasividad, las dos frutas se cercioraran de su fracaso y se retiraran del panorama musical.

Entonces Supongo supuso que no quería seguir con el grupo, y Supón supuso que sí, que sería lo mejor dejarlo. Por una vez en la vida se pusieron de acuerdo, porque aunque Supongo supuso que no y Supón supuso que sí, los dos supusieron cosas diferentes que les llevaron a una solución común.

 FIN

Supongo que no te ha gustado este cuento, o que no has entendido nada,
pero ahora te vuelve a tocar suponer a ti.
Supón que sí. Aunque no me des la razón, supón que sí.

Total, la vida es una macedonia y estamos en el mismo bol.
¿Para qué discutir y llevarnos la contraria pudiendo camuflar la verdad o cambiar de tema?

martes, 1 de mayo de 2012

Proposición indecente

Somos proposiciones indecentes que buscan ser decentes o, al menos, aparentarlo. Supongo que lo emocionante de la vida se traduce en eso. En desmaquillar la indecencia de nuestras carnes disfrazadas con clichés.

Que no te engañen con sus slogans : Lo natural no está de moda. Nos enseñan a ser artificiales. Queremos diferenciarnos del reino animal y no sabemos cómo... Inventamos ridículos eufemismos, actitudes irrisorias. Somos maniquíes y nuestras posturas son tan forzadas que nos duelen las entrañas de tanta falsedad.

Y ahí es donde nace la emoción. ¿Qué es la emoción? Volver a ser animales. Somos bestias hambrientas, rudas y caprichosas. Adiós tapujos. Adiós limitaciones. Adiós al qué dirán. Estamos hechos de sudor, de lágrimas, de sangre. ¿A quién vas a engañar? Somos fluidos empeñados en parecer plástico duro.

Quiero sentir esto y lo quiero ahora. Deja de racionar mis impulsos más vitales, no puedes desacelerar la cadencia de mis latidos, ni puedes quitarme las ganas solo porque tú lo digas, o porque lo diga el mundo y sus prejuicios.

Prometo guardar la compostura en los momentos más precisos. Prometo ser profesional, y seguir el protocolo vigente cuando sea necesario. Pero contigo quiero ser yo. Déjame ser yo misma y te regalaré lo más grande.

Perdamos la vergüenza lentamente, como quien va deshojando una flor. Porque, al fin y al cabo, no hay nada más atrevido que desnudar el alma de alguien especial.

¿A qué tienes miedo?

lunes, 19 de marzo de 2012

Chico Silencioso

Algunos invitados habían salido ya de la habitación. Los que aún permanecían dentro, recogían sus cosas o murmuraban entre ellos. Yo tomé mis pertenencias y me dirigí hacia la puerta.

Tomé el pasillo a mano derecha y me dirigí hacia el fondo a un paso ágil, el que acostumbro a dar. Y al final del pasillo estaba él.

Debí conocerlo allí, hacía algunas semanas, pero nunca me había fijado. Supongo que no destacaba entre la multitud. Como aún desconozco su nombre, lo llamaré "Chico Silencioso".

Chico Silencioso era, además de callado, extremadamente tranquilo. Caminaba despacio, tanto que fácilmente mis pasos doblaban los suyos. Podría haberle adelantado, haber hecho el amago de ir a pasar, sugerir que se echara a un lado y hacerlo... Pero no lo hice.

Estaba muy sorprendida. ¡Chico Silencioso no tenía prisa! Y entonces caí en la cuenta: Yo tampoco la tenía.
Por inercia caminaba así de rápido, hasta que él se cruzó por mi camino. Su paso lento me había hecho reflexionar.

Bajamos las escaleras juntos. Era un segundo piso, y yo estaba detrás de él, casi pisándole los talones. Pero, a pesar de esto, el no aceleró su paso; simplemente se limitó a volver su cuello hacia a mi, y me miró unas décimas de segundo. Me dio tiempo a ver cómo apretaba sus labios. Como si quisiera decirme algo... Pero eso no sería propio de Chico Silencioso. Volvió a mirar al frente.

Quise ir a su ritmo sin pisarle, así que me vi obligada a desacelerar aún más. Me gustó ser, por una vez, la que cede. Quizá en otro momento me hubiera irritado que no me dejara pasar, pero tras percatarme de esa gran verdad, "no tengo prisa", me gustó su actitud. Me trasmitió serenidad y decisión.

Cuando terminaron las escaleras, estábamos en el bajo y nos dirigimos hacia la puerta. Estábamos tan cerca que parecía que íbamos juntos, que nos conocíamos tanto que no necesitábamos palabras absurdas porque el hielo ya estaba más que roto.

Por fin salimos del edificio. Él abrió la puerta y me dejó pasar, sin volverme la mirada. Yo musité un triste "gracias", y Chico Silencioso no dijo nada.

Nuestros caminos se separaban. Cuál fue mi sorpresa al ver que había venido en coche. ¡Chico silencioso iba en coche! ¿Sería en la carretera tan tranquilo como a pie?

No he vuelto a saber nada de él.
Dentro de una semana, volveré a verle por última vez.
Tampoco me importa.

Pensé que su silencio me había enseñado algo. Que había aprendido a tomarme la vida con calma, a disfrutar de esos pocos momentos en los que la prisa no existe... Pero no es cierto. En cuanto cambiamos de camino, aún pensando en él, volví a ir a mi paso rápido de siempre.

domingo, 11 de marzo de 2012

La esencia, [Oh la lá!]

Hay un libro llamado "2002 cosas para hacer en pareja".
También podría llamarse "2002 cosas por las que deprimirte si no tienes pareja", pero supongo que hay que ser positivos hasta en los títulos de esta clase de bodrios.

No es de esto de lo que voy hablar, pero me ha apetecido soltarlo a modo de perla introductoria.


Hoy voy a escribir sobre algo tan volátil y etéreo como "la esencia"(Oh la lá!), esa vaporosa sustancia que envuelve todos y cada uno de los ingredientes del universo.
En concreto voy a hablar del carácter de la esencia individual, entendiendo como tal al que alude a cada persona, es decir, de ese exclusivo aroma que nos diferencia del resto. Ese distintivo carácter que hace que nos enamoremos de una persona y no de otra.

Nada mejor que comenzar por hablar de mis piños -valga la vulgaridad del término para dar al texto un matiz más coloquial.-

El lunes pasado me junté los dientes. Toda la vida he tenido las paletas separadas por un pequeño frenillo (como Madonna), algo que en odontología recibe el término 'diastema'. Ahora se ha puesto de moda -yo creo que por el boom de Bob Esponja- pero el caso es que, después de verme toda la vida con ellos así, me he decidido a juntármelos y tener una sonrisa 'corriente'.

Gran parte de mis conocidos me han hecho comentarios del estilo de "Ya no eres tú", "Te quedan muy bien, pero antes tenías un no se qué que me gustaba más" "Ahora eres una persona normal", "¿Porqué te los has juntado? era tu seña de identidad" etc.

A mi me gustan así, que es lo importante. La cosa es que algunos comentarios hacen referencia a esa pérdida de esencia de la que hablaba antes. Y... ¡Yo opino todo lo contrario! Es mirarme en el espejo y tener la impresión de que aún siguen separados. Y no solo es la costumbre... ¡Es que mi sonrisa es así! Que tiene un algo que sigue igual, al fin y al cabo, una sonrisa es mucho más que dientes.

Por ello, me he dado cuenta de que a veces nos acomplejamos por tonterías. Nos cambiamos de pelo, de vestimenta, e incluso de dientes. Pero seguimos siendo los mismos y eso no cambia... Yo sigo sonriendo igual. La belleza de una sonrisa no radica en sus proporciones, ni en su geometría.. Sino en la sinceridad con la que esboza. Y digo esto recordando las falsas gesticulaciones de risitas que adoptan algunas personas en las fotos. Personas con unos dientes perfectos, pero con una sonrisa detestable.

Sabéis esos casos de mujeres bellas que, de tanto operarse, han cambiado su belleza por un artificial intento de perfección? Esos extraños pactos en los que el diablo, en forma de bisturí, les ha robado el alma, la belleza y la cartera a cambio de la sectaria creencia de que sus encantos se verán multiplicados hasta ser idolatradas por la sociedad.

¡Qué vergüenza! podéis pensar. Pero ¿cuántos de nosotros hemos sucumbido a la moda, al maquillaje, a los nocivos tintes, a los dolorosos tacones, a caros tratamientos de belleza y hemos empleado tiempo y sudor para vernos radiantes?

El otro día hablaba de nuestra perfección personal. Está muy bien tratar de alcanzarla, pero siempre hay que hacer una breve operación matemática para averiguar si el resultado nos compensa o no. Una regla se tres que determine si los resultados (mejoría física y estética) son superiores al coste (esfuerzo, dinero, riesgos), y en ese caso, seguir adelante.

Pero hay veces que el poder de un complejo supera cualquier tipo de costes.
Hay gente sin complejos y complejos con gente.

Lo que buscaban estas princesas de la cirugía, era cambiar de esencia. Pero cuanto más tiempo pasaban en el quirófano, más grandes se hacían sus complejos, y más se pudría su aroma de distinción.
Aún no hay operaciones de esencia. Puedes cambiar completamente de físico, que la esencia solo se altera desde el interior.

Cuántas veces hemos cometido una pequeña locura estética y lo que necesitábamos era un cambio en nuestro interior. Yo misma, hace años, cada vez que quería cambiar algo de mi vida o tenía algo pendiente por pulir, me hacía un piercing o un nuevo pendiente en la oreja. En total he llegado a tener 14 agujeros artificiales, de los cuales solo conservo 4 (los dos agujeros de las orejas que nos hacen a las niñas de bebés, otro más arriba en la oreja izquierda, y el del ombligo). La razón de tanto agujero? No sólo estética, también era algo trascendental, la ridícula creencia de que cambiando algo desde fuera cambian las cosas dentro.

Si necesitas un cambio, olvida tu exterior. Empieza por quitarte los complejos. Evolucionar va de dentro a fuera, como ocurre en todo buen movimiento ideológico.

Y sí, por supuesto, cuida tu físico y explótalo al máximo. No hay porqué confundir los términos.

Un problema común en los niños es la autoafirmación. Infantes que no comprenden su existencia y no tienen la seguridad de que son, de que existen. Aceptarse es madurar, pero madurar no siempre equivale a envejecer. Acéptate. Podría tratar de convencerte escribiendo un libro llamado "2002 razones por las que aceptarse", pero ya he dicho que no congenio con esa clase de bazofias.
Aún así, me lo pensaré y no diré "de este agua no beberé", que de algo hay que vivir.

martes, 28 de febrero de 2012

Para ti, PERRA.

Quien con perras se echa,
con pulgas se levanta.
¡Ay qué triste está el perro
cuando la perra le falta!


En cada reino manda la reina,
y en cada cola, la perra;
pues para otra perra ese hueso,
tan descarnado y tan tieso.


La perra, la mejor amiga del hombre;
más perra vieja, no aprende trucos nuevos:
¡Que a otra perra con ese hueso,
que a mi no me la das con queso!


Perra ladradora,
poco mordedora:
La hechas un hueso
y se amansa con eso...


¿Cuantos más hombres conoces
más quieres a tu perra?
¿Y si la perra es como la del hortelano,
que ni come ni deja comer al amo?


Eres toda pulgas, ¡ay! qué mala pata,
Somos, tú como la perra y yo como la gata.


Qué vida más perra,
qué perra realidad:
Sois las mismas perras
con distinto collar.


Pero muerta la perra
se acabó la rabia.
¿Por una perra que maté
Mataperras me llamas?


Pues para ti la perra gorda
rabiosa y cansada,
PERRA GUARRA.

sábado, 11 de febrero de 2012

Principio de la Dualidad de la Perfección

Dicen que la perfección no existe. Yo opino que sí, no obstante la mente humana tiene dificultades para asimilarla, igual que no es capaz de equiparar la cantidad de distancia que hay de nuestro planeta a una estrella del firmamento.

Esta dificultad de comprender el término 'perfección' se remite a que dimensiones no son aplicables a la medida temporal de una vida humana. Es como pedirle peras al olmo, o como tratar de abrir un Power Point con excel: los formatos son incompatibles.

No podemos asimilar la magnitud de la perfección ni la distancia hasta llegar a alcanzarla, ergo no seremos perfectos nunca. Pero la perfección existe, y para explicar esto que digo adaptaré el Principio de la Dualidad de Pascal y Brianchon, que explica cómo dos rectas paralelas se juntan en el infinito.


Véase el croquis del Principio de la Dualidad aplicado a mi Principio de la Dualidad de la Perfección:


-        -       -      -     -    -   -  - ---———\  ╔  --> Perfección
                                                              ├  infinito
-        -       -      -     -    -   -  - ---———/  ╝  --> Línea de tiempo


A dónde quiero llegar con esto:

Nadie es bueno en todo.
Es más, todos somos muy malos en algo.

A veces los perfeccionistas nos esforzamos en ser perfectos. Y no merece la pena. No tiene el más mínimo sentido intentar ser bueno en todo.

Hay que ser perfeccionista en lo que se te da bien, en lo que te gusta, en lo que te da alas, en lo que hará felices a los que te importan...

A veces solo pensamos en la satisfacción de ser buenos en algo más. Pero tratar da ser bueno en algo que no te hace feliz ni a ti ni a nadie que te importe, en algo que no sólo no se te da bien, sino que realmente no es útil en tu vida... ¿Para qué?

Emplead el tiempo en perfeccionar aquello que os haga disfrutar.
La vida es corta, y cuando nos vayamos ya no podremos seguir completando aquello que merecía la pena, aquello que sólo nosotros podíamos hacer tan bien.
No perdáis el tiempo en dejar a medias algo que no os hará llegar lejos, y sobre todo algo que no os hará disfrutar.

Esto es aplicable a un trabajo, a un hobby... Pero también a las personas:
Creced con quien os enseñe, aunque duela tanto aprender lo que os instruya. Con alguien que os haga disfrutar, con quien os inspire para crear, con quien os anime a dar lo mejor de vosotros. Pero nunca sigáis tratando de ser "perfectos" con alguien que, por muchas virtudes que posea, os deje indiferentes.


Eres una rueda dentada.
 Así, sola, eres inútil.
Si deseas sacarte provecho, busca otra rueda, pero: 
- no una rueda parada
- ni otra que trate de seguir tus mismos pasos.
Busca una rueda...
Que gire en el sentido contrario para hacerte girar a ti también, aunque sea en un rumbo opuesto. 
Cread una cadena, un motor que os haga realmente útiles.

[NOTA: No confundir esto con eso de "un clavo saca a otro clavo".]


Volvamos al principio: La perfección existe. Pero estamos limitados por una línea, la línea del tiempo. Nuestra perfección es una línea paralela a la de nuestro tiempo, y en ese futuro infinito, ambas se juntarán. Pero, ¿Qué ocurre en nuestro finito universo?


-        -       -      -     -    -   -  - ---———        --> Perfección
-        -       -      -     -    -   -  - ---———        --> Línea de tiempo (Años de vida)


Tenemos fecha de caducidad. Estamos restringidos, enjaulados en los bulbos de un gran reloj de arena.

Por todo ello,
no desgastes tu 'perfección' en cosas que no merezcan la pena, y sobretodo no malgastes tu vida. La perfección es infinita, pero tu vida no.

Y si alguna vez no asimiláis vuestra perfección, recordad esa estrella del infinito que nombré al comienzo. Tal vez nunca lleguéis a comprender cuán grande es, ni la cantidad de distancia que hay hasta ella... Pero sólo hay que esperar a que llegue el momento adecuado para verla y que brille por si misma. :)

jueves, 26 de enero de 2012

* Bizarro --> Iván Zayas - Voley Playa

Mi último descubrimiento:
Una de las grandes canciones del verano...

Os presento a Ivan Zayas. No hay mejor vídeo de presentación que éste de APM que recoge los momentos de cuando este chaval lidió con Risto Mejide en tú si que vales:



Me hace tan feliz saber que, como yo, estudia Comunicación Audiovisual... Estoy deseando trabajar con él.
Además, cómo se mueve...



¡Su baile es estupendisérrimo! Lástima que se escuche de pena, sólo por un canal... 
Más no temáis, adjunto también la canción (sin vídeo) con una calidad mejor. Tal vez algún día me anime y junte la canción de la maqueta con el vídeo para no privar al mundo de verlo con cierta calidad.



Frase favorita, la del final del estribillo:

"Que la arena de la playa
te queda que vaya vaya"
Tío, me has 'conquistao'.

viernes, 20 de enero de 2012

Se me hace anís la manguera de hacer pis

Ahora mismo me estoy sorprendiendo del gran juego que mi amigo Lenin y yo hemos ideado:

Consiste en lo siguiente: Decir la guarrada más "biensonante" que haga las veces de sinónimo de "se te cae la baba".

Todo comenzó cuando Lenin me dijo "se te hace el chichi agualimón." Y tras decirme sinónimos como "el chocho calimotxo", con rimota incluida, se abrió la veda...

Cuanto mayor sea la guarrada y mejor suene, más puntos a favor. Imprescindible la rima, al menos asonante, Siguiendo siempre, por supuesto, el siguiente esquema:
 Se me hace  - [nombre de bebida o líquido] - [pronombre] - [aberroapelativo de los genitales]

       
 Es un gran juego, proponédselo a vuestros amigos.

Aquí os dejo nuestras frases: (Las suyas escritas "normal" y las mías con cursiva y subrayadas)
Al principio no fuimos fieles a las normas, pero luego cogimos una práctica...


((( SE ME HACE... )))

SE ME HACE - el chichi - agualimón (MAL: no rima)

SE ME HACE - el chocho - calimotxo

SE ME HACE - el culo - gaseosa (MAL: no rima, ni son genitales)

SE ME HACE - el pussy - merengada (MAL: ¡que no rima!)

SE ME HACE - el empinao - Cola Cao

SE ME HACE - el pistacho - gazpacho

SE ME HACE - la canoa - barbacoa

Me chorrea la chochera (MAL: no empieza por "se me hace")

SE ME HACE - pipermint - el pelusín

SE ME HACE - escalope - el cipote  (MAL: el escalope no es líquido. SOLUCIÓN: Poner "puré de escalope")

SE ME HACE - arrope - el cipote

SE ME HACE - morapio - el apio

SE ME HACE - vino - el pepino

SE ME HACE - Nestèa - el pirulí

SE ME HACE - almíbar - el caníval

SE ME HACE - el rabanal - leche Pascual

SE ME HACE - la banana - leche Central Lechera Asturiana

SE ME HACE - la coliflor - chocolate valor (Del líquido!)

SE ME HACE - el agujero - óleo de Durero

SE ME HACE - anís - la manguera de hacer pís

SE ME HACE - barro - el cacharro

SE ME HACE - Carromatero - el "utero"

SE ME HACE - Emina - la celestina

SE ME HACE - Vega Sicilia - la "pililia"

SE ME HACE - Moet chandón - el Pichón

SE ME HACE - miel - el cordél

SE ME HACE - gel - el cimbrel

SE ME HACE - gel / miel - el minibabibel

SE ME HACE - arcilla - la lentejilla

SE ME HACE  - poleo menta - la herramienta

SE ME HACE  - graso - el Burkina Faso

SE ME HACE  - caldo - el aguinaldo

SE ME HACE  - lubricante - el bogavante

SE ME HACE  - viscoso - lo vigoroso

SE ME HACE - crema de afeitar - la cosita de mear

SE ME HACE - agua potable - la herida incurable


SE ME HACE - vino tinto - el pajarito


SE ME HACE - limonada - la espada


SE ME HACE - Jäguermaister - el tronco éste


SE ME HACE - Sopas de ajo - el badajo


SE ME HACE -  Aguarrás - lo de adelante y lo de atrás




* * *


AGRADECIMIENTOS:

A DANI POR:

SE ME HACE - Bitter - lo que tiene Peter




A ISA POR:


SE ME HACE - horchata - lo que tengo entre las patas

c o n t i n u a r á . . . 






¿Y a ti, qué se te hace?

jueves, 19 de enero de 2012

* Bizarro --> Amanditita

Ya sólo con oír el nombre no hace falta especificar que se trata de una bizarrada más.

Esta mujer de metro cuarenta lo da todo cantando cumbias jocosas y jacarandosas, sea lo que sea lo que signifiquen estos dos palabros.

Os pongo varios vídeos suyos. El primero es mi favorito: La muy muy. Para mi que lo que le pasa a esta panchita es que tiene pelusilla de alguna Barbie, pero yo como Barbietúrica la apoyo y canto su tema con devoción.

Ya el vídeo nos pone el termómetro bizarro a 1000 ºC, pero os adelanto una frasecilla:

"Eres más fea que chupacabras, 
más mala que Bush"

¡Con dos cojones!


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La siguiente tampoco está nada mal. Dedicada a todos los metrosexuales, se llama, como no podía ser de otra manera, Metrosexual. ¿Mi frase favorita?

"Una vez estuvo en prisión,  
lo arrestaron por robar productos de Avon" 
[Disculpadme, el blogger no da para más y para verlo tendréis que copiar el link que os dejo a continuación:]

http://www.youtube.com/watch?v=4O87IcJrU1o&feature=relmfu

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La tercera de nuestra lista de hoy es muy similar a La muy muy, y se llama La güera televisa:

"Para que triunfen mis canciones, 
me faltan silicones"

¡Di que sí! Si algo no te rima, freestyle, ¡Invéntate el término!

http://www.youtube.com/watch?v=L1nQTftJcY4&feature=relmfu

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Y esta última... ¿Quien no odia a su jefe? Esta mujer nos trae la solución para acabar con él con odio a mi jefe:

"Odio a mi jefe y matarlo yo quisiera, 
voy a tirar un tostador en su bañera" 

Como siempre un vídeo chanante con una coreo guapa guapa:

http://www.youtube.com/watch?v=3efZlKZirUg&feature=relmfu 

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Espero que estas cumbias no se os atraganten...

domingo, 15 de enero de 2012

Bicho Bola

Estoy sola en casa, con frío en la piel y hielo por dentro, escuchando la siguiente canción:

Es uno de estos días en los que desearía, por encima de todo, ser un bicho bola.
Cuando las cosas no salen como desearías, cuando te han herido, cuando hay cosas que no puedes cambiar porque no dependen de ti...
Ojalá bastara con acurrucarse para sentir calor.
Ojalá me valiese por mi misma, pero necesito a alguien más para que un abrazo cobre sentido.

Ojalá, cuando estoy asustada como ahora, fuera suficiente con hacerse una bola y bolar con 'b'.
Ojalá, en vez de resbalarme todo, fuese yo la que resbala.

Pero no soy tan maravillosa, ni tan espectacular.
No soy un bicho bola...
No sé ni quién soy.

Tal vez sea un bicho cuadrado.
No puedo abrazarme, no tengo esa capacidad para plegarme. Soy hermética...
Estoy anclada, paralizada ante el miedo... Deseando escaparme rodando, pero...
¡No puedo hacerlo! Soy cuadrada y, si trato de rodar, mis aristas se romperán, y el dolor será insoportable, aún más.

O tal vez ese dolor vaya puliendo mis aristas con el paso del tiempo.
Y un día llegaré a ser un bicho bola, y mi abrazo será suficiente, será como un cálido cerrar de ojos que me aleja del mundo para que me centre solo en mi. Será como hacerme el amor para siempre, y nunca más necesitaré a nadie para ser feliz.

martes, 10 de enero de 2012

* Bizarro --> One T - Hamburguesa

Comenzaré con las bizarradas, pero muuuy suavesito! (al menos para el guirigay en el que este blog se va a convertir)
 
La canción es Hamburguesa, de One T, clasificado como un proyecto que mezcla tendencias electrónicas, hip hop y house. Respecto al vídeo no os he puesto el oficial, he preferido subiros la coreo de estos fulanos para ganar puntos de bizarrismo:



Ritmo sabrosón y un bailecito que, por cierto, me estoy aprendiendo para ser la reina de la pista.
Ideal para echar a un lado los complejos: 
"Saco bien bien toda mi barriga
Y no me importa lo que la gente diga"

¿Importarme? ¡Si luego lo vamos a quemar bailando con el hula hula!

Lo más triste de todo es que lo que a estos fulanos les sucede con la hamburguesa es lo que a mi me pasa con los hombres, ¡hah!


domingo, 8 de enero de 2012

Corazón en doble fila y algo de ensaladilla rusa

Tengo el corazón aparcado en doble fila. Lleva así ya algún tiempo.
Paradójico, un arma de doble filo aparcado en doble fila...

Asustado y disconforme, esta esperando a que algo ocurra de una vez, y que ésta sea la solución correcta. Pero no todo es tan sencillo...

Miedo. Miedo a que suba la persona equivocada. Miedo a que nadie se monte. Miedo a que se lo lleve la grúa. Miedo a huir solo, porque huir acompañado es romántico, pero huir solo es de cobardes. 'Corazón cobarde', eso es lo que es, podría ser el nombre de una telenovela... Pero no, hablo de mi y de mi 'patata'.

Este corazón mal aparcado tiene miedo a todo esto, pero sin duda, lo que más teme es seguir aparcado, detenido, sin noticias.

Acabo de escribir el siguiente tweet:
Estoy comiendo ensaladilla rusa. ¿A quién le importa? A nadie. Pero está de moda decir todo lo que se hace, ¿no?
Eso es lo que ocurre, necesitamos cualquier tipo de novedad para sentir el paso del tiempo, porque si el tiempo no transcurre, las heridas no cicatrizan. Pero cuando notas que pasan las semanas y tu corazón sigue mal estacionado y con las heridas a flor de piel...

He terminado la ensaladilla. Y ya no hay mucho más que decir...

Bueno, sí: Que se lo va a llevar la grúa en cualquier momento. Y no seré yo quien vaya a recogerlo al Depósito Municipal.

viernes, 6 de enero de 2012

Mi cielo en un cajón

Ayer estuve haciendo limpieza.
Tiré nueve bolsas grandes de basura. También aparté otras tres bolsas con libros para llevarme al trastero y una última con juguetes para mi prima pequeña.

No sé si será cierto eso de que "no es feliz quien más tiene, sino quien menos necesita", pero yo me he quedado muy a gusto.
Cuando tu infancia cabe en un cajón, te das cuenta de qué es lo que merece la pena conservar.

Todas esas colecciones de pegatinas, calendarios, postales y etiquetas de tiendas de ropa han ido a la basura o al trastero. Todas esas fotos y posters de los ídolos de la adolescencia con los que forraba mis carpetas han ido fuera también. Por no hablar de aquellos libros de texto y apuntes que se guardan por si "algún día tengo que consultar algo."

Y al final, ¿con qué te quedas?
Con lo humano.

Con todas aquellas cartas que tus amigos te escribieron cuando estabas de vacaciones, habías estado enferma, o simplemente porque sí. O con aquellos papelitos que tus compañeros te pasaban en clase. Con pequeñas pulseras que hiciste y que te hicieron. Con todas aquellas poesías que escribiste, y todas aquellas letras de canciones cuya música aún no ha sonado.

Te quedas con todos esos blogs de dibujo, desde los primeros borratajos hasta los últimos intentos de crear. Con esa foto de cuando las cámaras eran analógicas. Con las agendas de distintos cursos donde detallabas algunas anécdotas y con un par de diarios. Y con aquel poema horrible que un día un chico te escribió, y que no te gustó nada pero no puedes tirarlo, porque fue un regalo de alma a alma.

Te quedas con lo humano, con lo creativo, con lo irrepetiblemente artesanal.

El cielo, si es que hay un cielo, debe de ser algo así. Un lugar donde lo material no cabe. Solo el esfuerzo de la creación.
Y cuando tu cielo cabe en un cajón, lo único en lo que piensas es en continuar inventando, seguir desarrollando tu ingenio para nunca más sentirte vacío.

Un buen motivo para escribir un blog.