Toda la sala observa mi cuerpo desnudo. Algunas me señalan y se carcajean, las de un grupito lanzan extraños improperios, otras se limitan a mirar estupefactas.
¿Sabéis cuál es esa embarazosa pesadilla en la que te encuentras desnuda y rodeada de un montón de gente? Pues en este caso no se trata de un mal sueño.
Vergüenza, humillación, parálisis...
- ¿Os habéis fijado en sus tetas...?
- Eso son... ¿Pezones?
- Oh Dios, ¡Encima tiene dos!
Sus comentarios me desconciertan aún más. Bajo tímidamente la mirada hacia mi pecho... Sigo desnuda pero, salvo por eso, todo parece estar en orden.
Paris Hilton se hace hueco entre la muchedumbre. Me mira indignada, pero solo con su ojo bueno. El otro siempre mira a Cuenca.
- Parece que alguien no ha leído las bases para ingresar en mi reallity show. Quedas descalificada. Y si buscas mi opinión, eres patética.
El plató se llena de maliciosas risotadas. Estoy perpleja y no entiendo nada... En estos momentos solo trato de recoger mi ropa y escabullirme cuanto antes.
Uno/a de los participantes del casting, el travesti, me susurra cuando paso por su lado:
- Yo soy un hombre, pero tú... Tú eres siniestra. ¿Cómo se te ocurre presentarte al BFF de Paris sin ser una Barbie?
¡...Era eso!
Ahora entiendo todo. Las Barbies... Las Barbies no tienen pezones.
¿Cómo no he caído antes? ¡Qué idiota he sido al pensar que era una más...!
Yo solo soy una fake adoptada, una Nancy de marcadillo, un extraño ser de carne y hueso entre tantos cerebros de plástico. Una Barbietúrica Bizarra sin pedigrí.
Necesito doblar mi medicación. ¡Urgente! Un buen chute de barbitúricos vía intravenosa...
No, no será suficiente...
Estoy pensando cometer una locura...
Voy a resetearme.

