jueves, 31 de mayo de 2012

Preview ESTOFADO DE ESTAFAS

Presento el adelanto de mi nuevo cortometraje, ESTOFADO DE ESTAFAS.



Por fin un trabajo libre y, sobre todo, muy yo.
Se trata de un videopoema metafórico y muy visual, que hace un recorrido por todo el cuerpo y cada uno de los sentidos.

También contiene numerosas frases hechas y juegos de palabras, siendo estas el hilo conductor del audio.
Las luces y sombras han sido especialmente cuidadas.

Ha sido editado con Sony Vegas y marca la diferencia a partir técnicas de producción como el stop motion y de postproducción como After Effects. La temática, aparentemente surrealista, tiene un transfondo de carácter social que espero no sea muy complicado de rescatar.

De momento tendrá que valeros con la presentación, pero dentro de una semana estará disponible.

Gracias a todos los que lo han hecho posible :)

lunes, 21 de mayo de 2012

Tal y como suenan las sonrisas

Estoy buscando el modo de salvarte, pero no quiero que nadie se entere.
Quisiera ayudarte sin que nadie lo sepa, ni tan siquiera tú; que tu situación fluctúe en un silencio limpio y perfecto, y no necesites nada más para sentirte acompañado.
Porque el silencio no es soledad, sino pureza y limpieza de espíritu.

Las palabras nos contaminan. Con las palabra se miente, pero con los hechos no. Por ello quisiera ayudarte sin emitir ni una sola palabra, y solo moveré la boca para sonreírte cuando lo hayas logrado, y solo podrás escuchar el sonido de esa sonrisa cuando llegue el momento, ese sonido suave y casi imperceptible de un suspiro atravesando unos labios que se curvan
Y de ese modo, aunque te empuje en el camino a la felicidad, el mérito solo será tuyo;
depende de ti.

Déjate ayudar y no me digas nada, yo tampoco lo haré -no será necesario-
Pero aunque ni una sola sílaba corte el aire... Acuérdate de escuchar.

viernes, 11 de mayo de 2012

Supongo y Supón: Un mango y un limón

Supongo que no.
Supongo que no estoy inspirada.
Supongo que no me siento especialmente lúcida.
Supongo que no quiero hablar de un tema en concreto
y supongo también que este texto no va dirigido a ti -al menos no de una forma directa-.

Pero ahora, te toca suponer a ti.
Supón que sí.
Supón que has llegado hasta aquí leyendo.
Supón que esperas que tu lectura merezca la pena.
Supón que deseas algún tipo de referencia hacia tu persona
y supón también que deseas un final que no te deje indiferente.

Adelante.

Érase una vez, o dos, o tres...
Un par de amiguitos: Supongo y Supón.
Supongo era un exótico mango, y Supón un picaresco y acidillo limón.
Supongo tocaba el bongo, y Supón tocaba el trombón.
Se conocieron en una cesta de frutas y formaron un grupo de jazz-percusión.

Supongo y Supón eran la alegría de la huerta: Legumbres y hortalizas zarandeaban sus cuerpos todas las noches de concierto, y al finalizar la velada, se lanzaban como locas al escenario. Y es que cuenta la leyenda popular, que cuando los humanos consideran horrenda una actuación, hacen todo lo posible para que el artista reciba una lluvia de tomates y demás hortalizas; pero en la cultura vegetal, es conocido por todos que el lanzamiento de estos hijos de la tierra es la mayor demostración de gratitud que tiene el público.

Pese al éxito del dúo, sucedió que un día Supongo se empezó a cansar de que Supón siempre supusiera que sí, y a su vez Supón se cansó de que Supongo siempre supusiera que no. Y cuando uno tocaba trombón, el otro se negaba a tocar el bongo; Y cuando el bongo estaba sonando, el limón se tapaba los oídos con sus pepitas.

Las hortalizas y las legumbres, cansadas de la falta de compenetración de los componentes del grupo y de las consecuentes deficiencias acústicas originadas, se anclaron a la tierra como estatuas y les abuchearon en silencio desde allí, esperando que, ante su pasividad, las dos frutas se cercioraran de su fracaso y se retiraran del panorama musical.

Entonces Supongo supuso que no quería seguir con el grupo, y Supón supuso que sí, que sería lo mejor dejarlo. Por una vez en la vida se pusieron de acuerdo, porque aunque Supongo supuso que no y Supón supuso que sí, los dos supusieron cosas diferentes que les llevaron a una solución común.

 FIN

Supongo que no te ha gustado este cuento, o que no has entendido nada,
pero ahora te vuelve a tocar suponer a ti.
Supón que sí. Aunque no me des la razón, supón que sí.

Total, la vida es una macedonia y estamos en el mismo bol.
¿Para qué discutir y llevarnos la contraria pudiendo camuflar la verdad o cambiar de tema?

martes, 1 de mayo de 2012

Proposición indecente

Somos proposiciones indecentes que buscan ser decentes o, al menos, aparentarlo. Supongo que lo emocionante de la vida se traduce en eso. En desmaquillar la indecencia de nuestras carnes disfrazadas con clichés.

Que no te engañen con sus slogans : Lo natural no está de moda. Nos enseñan a ser artificiales. Queremos diferenciarnos del reino animal y no sabemos cómo... Inventamos ridículos eufemismos, actitudes irrisorias. Somos maniquíes y nuestras posturas son tan forzadas que nos duelen las entrañas de tanta falsedad.

Y ahí es donde nace la emoción. ¿Qué es la emoción? Volver a ser animales. Somos bestias hambrientas, rudas y caprichosas. Adiós tapujos. Adiós limitaciones. Adiós al qué dirán. Estamos hechos de sudor, de lágrimas, de sangre. ¿A quién vas a engañar? Somos fluidos empeñados en parecer plástico duro.

Quiero sentir esto y lo quiero ahora. Deja de racionar mis impulsos más vitales, no puedes desacelerar la cadencia de mis latidos, ni puedes quitarme las ganas solo porque tú lo digas, o porque lo diga el mundo y sus prejuicios.

Prometo guardar la compostura en los momentos más precisos. Prometo ser profesional, y seguir el protocolo vigente cuando sea necesario. Pero contigo quiero ser yo. Déjame ser yo misma y te regalaré lo más grande.

Perdamos la vergüenza lentamente, como quien va deshojando una flor. Porque, al fin y al cabo, no hay nada más atrevido que desnudar el alma de alguien especial.

¿A qué tienes miedo?