domingo, 15 de enero de 2012

Bicho Bola

Estoy sola en casa, con frío en la piel y hielo por dentro, escuchando la siguiente canción:

Es uno de estos días en los que desearía, por encima de todo, ser un bicho bola.
Cuando las cosas no salen como desearías, cuando te han herido, cuando hay cosas que no puedes cambiar porque no dependen de ti...
Ojalá bastara con acurrucarse para sentir calor.
Ojalá me valiese por mi misma, pero necesito a alguien más para que un abrazo cobre sentido.

Ojalá, cuando estoy asustada como ahora, fuera suficiente con hacerse una bola y bolar con 'b'.
Ojalá, en vez de resbalarme todo, fuese yo la que resbala.

Pero no soy tan maravillosa, ni tan espectacular.
No soy un bicho bola...
No sé ni quién soy.

Tal vez sea un bicho cuadrado.
No puedo abrazarme, no tengo esa capacidad para plegarme. Soy hermética...
Estoy anclada, paralizada ante el miedo... Deseando escaparme rodando, pero...
¡No puedo hacerlo! Soy cuadrada y, si trato de rodar, mis aristas se romperán, y el dolor será insoportable, aún más.

O tal vez ese dolor vaya puliendo mis aristas con el paso del tiempo.
Y un día llegaré a ser un bicho bola, y mi abrazo será suficiente, será como un cálido cerrar de ojos que me aleja del mundo para que me centre solo en mi. Será como hacerme el amor para siempre, y nunca más necesitaré a nadie para ser feliz.

2 comentarios:

  1. a mí también me gustaría ser bicho bola...

    ResponderEliminar
  2. Bienvenido al club de los bichos cuadrados :(
    ¿Quién quiere ser mariposa pudiendo ser bicho bola?

    ResponderEliminar